Por: América Pérez
Santo Domingo, RD.– El reconocido luchador profesional Roman Reigns volvió a hablar públicamente sobre su estado de salud y reveló que continúa enfrentando la leucemia mieloide crónica (CML), enfermedad con la que ha convivido durante casi dos décadas.
En una reciente entrevista con Men’s Health, publicada el 30 de septiembre de 2026, el actual campeón mundial de WWE explicó que, aunque su enfermedad se encuentra bajo control y por debajo del nivel de referencia, todavía existen pequeñas trazas detectables que impiden hablar de una remisión molecular completa.
“Todavía, hasta el día de hoy, estoy peleando contra la CML”, expresó Reigns al referirse a su condición y a las precauciones que debe mantener con tratamientos o sustancias que puedan representar algún riesgo para su salud.
El luchador explicó que para alcanzar la llamada remisión molecular los indicadores de la enfermedad deben reducirse prácticamente a cero. En su caso, señaló que aún permanecen cantidades mínimas detectables y que, aunque son pequeñas, “cuentan”, razón por la cual debe continuar siendo cuidadoso con su salud.
Una enfermedad que forma parte de su historia
La relación de Roman Reigns con la leucemia comenzó mucho antes de que millones de fanáticos conocieran públicamente su historia.
El luchador fue diagnosticado inicialmente con CML en 2007, cuando tenía 22 años, y posteriormente entró en remisión. Sin embargo, en octubre de 2018 anunció que la enfermedad había regresado, situación que lo obligó a abandonar temporalmente los cuadriláteros y renunciar al Campeonato Universal de WWE.
En febrero de 2019, Reigns regresó a WWE y anunció que se encontraba nuevamente en remisión después de responder favorablemente al tratamiento.
Desde entonces, su carrera continuó al más alto nivel, pero su lucha contra la enfermedad no desapareció de su vida.
Precaución con tratamientos alternativos
Durante la entrevista, Reigns también explicó que su historial médico le obliga a ser especialmente cuidadoso con tratamientos y sustancias que no hayan sido evaluados por sus médicos.
El tema surgió cuando fue consultado sobre el uso de péptidos relacionados con recuperación física. El luchador dijo que ha escuchado sobre ellos, pero que no los ha utilizado debido a los riesgos que podría implicar experimentar con este tipo de productos teniendo CML.
Su testimonio vuelve a colocar en perspectiva una realidad que puede pasar desapercibida detrás de las luces, los espectáculos y los campeonatos: continuar compitiendo profesionalmente no significa que la enfermedad haya desaparecido.
Roman Reigns ha convertido su experiencia personal con la leucemia en una plataforma para crear conciencia sobre los cánceres de la sangre y ha colaborado con la Leukemia & Lymphoma Society, organización dedicada a apoyar a pacientes y promover la investigación.
Su más reciente declaración deja claro que la remisión y el control de una enfermedad crónica no necesariamente significan el final del tratamiento o de la vigilancia médica. En el caso de Reigns, la lucha continúa mientras mantiene su carrera dentro del ring.

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