Resulta lamentable que algunos dirigentes del PRM en Santo Domingo Oeste no hayan apoyado la llegada de la Dra. Ana Luisa Lora al frente del Hospital Marcelino Vélez. Su trayectoria habla por sí sola: cuando fue directora del Hospital de Engombe recibió una institución prácticamente en ruinas y la transformó en un verdadero hospital, capaz de competir en calidad de servicio con el propio Marcelino.
La Dra. Lora no solo demostró capacidad gerencial, también mostró solidaridad. En tiempos de oposición, brindó atención digna a los dirigentes del PRM, nombró compañeros y siempre dio su bendición a quienes se acercaban. Su vocación de servicio no es improvisada: viene de años de entrega comunitaria, desde aquellos tiempos en la Defensa Civil, donde servíamos con lo poco que teníamos, pero con el corazón puesto en la gente.
Hoy, el grupismo interno pesa más que el mérito y la comunidad pierde la oportunidad de contar con una mujer de verdadera vocación de servicio. Incluso el Dr. Enero Rodríguez, también de Santo Domingo Oeste, habría sido una opción válida. Pero lo que duele es ver cómo se cierran las puertas a quienes han demostrado capacidad, compromiso y amor por su gente.
La política debe ser un espacio para reconocer a los que sirven, no para frenar a los que brillan. La Dra. Ana Luisa Lora es ejemplo de liderazgo comunitario genuino, y su exclusión es un reflejo de cómo los intereses de grupo pueden estar por encima del bienestar colectivo.
Att. Amaury Sánchez
Activista social comunitario, siempre de frente defendiendo ideales

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