Por Redacción
Las uñas quebradizas son un problema frecuente que afecta tanto a hombres como a mujeres. Aunque en muchos casos se debe al desgaste diario o al contacto constante con productos químicos, también puede ser una señal de que el organismo necesita ciertos nutrientes o de la presencia de alguna condición médica.
Conocer las causas y adoptar buenos hábitos de cuidado puede ayudar a mantener unas uñas fuertes y saludables.
Las causas más comunes
Contacto frecuente con agua y productos de limpieza
Lavar las manos repetidamente o utilizar detergentes y desinfectantes sin protección puede resecar las uñas y hacerlas más frágiles.
Deficiencias nutricionales
La falta de algunos nutrientes puede debilitar las uñas, entre ellos:
Hierro.
Biotina (vitamina B7).
Zinc.
Proteínas.
Vitamina B12.
Ácido fólico.
Una alimentación poco equilibrada puede reflejarse en uñas que se rompen con facilidad.
Uso frecuente de esmaltes y removedores
Los esmaltes permanentes, las uñas acrílicas y los removedores con acetona pueden resecar la superficie de la uña y favorecer su quiebre.
Envejecimiento
Con el paso de los años las uñas pierden parte de su humedad natural, por lo que pueden volverse más secas, delgadas y quebradizas.
Enfermedades
En algunos casos, las uñas frágiles pueden estar relacionadas con problemas de salud como:
Hipotiroidismo.
Anemia por deficiencia de hierro.
Psoriasis.
Infecciones por hongos.
Algunas enfermedades de la piel.
¿Cómo fortalecer las uñas?
Para mantener unas uñas sanas, los especialistas recomiendan:
Consumir alimentos ricos en proteínas, hierro y zinc.
Incluir frutas, verduras, huevos, pescado y frutos secos en la dieta.
Mantener las uñas limpias y bien hidratadas.
Utilizar crema humectante también sobre las uñas y las cutículas.
Usar guantes al lavar platos o manipular productos químicos.
Evitar morderse las uñas.
Limitar el uso continuo de esmaltes permanentes o uñas artificiales.
¿Cuándo consultar al médico?
Es recomendable acudir a un dermatólogo si las uñas presentan:
Cambios importantes de color.
Dolor o inflamación.
Separación de la uña de la piel.
Engrosamiento excesivo.
Quiebre persistente acompañado de caída del cabello, cansancio o pérdida de peso.
Estos síntomas pueden indicar un problema de salud que requiere evaluación médica.
Una alimentación que ayuda
Para fortalecer las uñas, es recomendable consumir alimentos como:
Huevos.
Pescado.
Aguacate.
Espinacas.
Lentejas.
Almendras y nueces.
Yogur y otros lácteos.
Frutas cítricas ricas en vitamina C.
Conclusión
Las uñas son un reflejo de nuestra salud. Cuando se rompen con frecuencia, pueden estar indicando falta de hidratación, exposición excesiva a productos químicos o deficiencias nutricionales. Mantener una alimentación balanceada, proteger las manos y cuidar adecuadamente las uñas son medidas sencillas que ayudan a conservarlas fuertes, saludables y con un mejor aspecto.

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